martes, 8 de enero de 2008

¿Que vamos a hacer con el 58 % de inmigrantes que ya no necesita nuestro mercado laboral?

Quizás aquellos que durante estos últimos años han venido predicando lo buenísimo que era para nuestra economía que la inmigración entrase a chorro en España nos puedan dar ahora la solución mágica.

El caso es que los últimos datos revelan un fuerte incremento del paro entre los inmigrantes. En el sector de la construcción el fuerte descenso de la compra de viviendas ha desencadenado un freno a la promoción de nuevos residenciales, en especial los de carácter vacacional. Su reflejo se explicita en las estadísticas del INEM: el paro en la construcción ha sido el que más ha crecido, pero entre los inmigrantes más de la mitad de los parados extranjeros registrados en el Inem se encuadran en el sector servicios, con 115.592 desempleados. Eso sí, le sigue la construcción, con 53.055 parados.

Los servicios públicos de empleo estatal tenían registrados al cierre de 2007 a 211.964 extranjeros en situación de paro, un 24,5% más que un año antes y un 6,8% por encima de la cifra del pasado mes de noviembre, según datos del Ministerio de Trabajo. Del total de inmigrantes en paro, 152.943 proceden de países extracomunitarios, frente a 59.021 pertenecientes a algún país miembro de la Unión Europea (UE), generalmente de países del “Este”.

Esta nueva remesa de parados supone un incremento de 600 millones de euros en el gasto público. Los últimos datos disponibles, correspondientes esta vez al mes de noviembre, indican que el número de inmigrantes que cobran en España el paro ha crecido un 47,6% en tasa interanual, hasta alcanzar los 135.532 beneficiarios. Casi tres de cada diez extranjeros que percibe la prestación por desempleo, en concreto el 24,2%, procede de Marruecos, en tanto que el 12% es natural de Ecuador, el 7,7%, de Colombia, y el 7,4%, de Rumanía.

Los expertos consideran que en caso de que la crisis se traduzca en un periodo de recesión económica, un 58 % de los trabajadores inmigrantes que actualmente residen en España no tendrán acomodo en nuestro mercado laboral. A la larga la política de inmigración permisiva de Zapatero y Caldera, con regularizaciones y llegadas masivas de inmigrantes poco cualificados, sitúa la cifra de extranjeros en España en torno a los 7 u 8 millones, cuando nuestra capacidad de integración social y económica tan sólo alcanzaría la cifra de 4 millones.

Minuto Digital.

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