jueves, 14 de junio de 2007

De la extraña paradoja de que la ETA, como empresa, prefiera al PP en el Gobierno.

En la dicotomía de soluciones hasta hoy ineficaces frente a ETA (solución puramente "policial", y solución "negociadora" con más o menos presión policial), hay un planteamiento que no se ha expuesto y puede ayudar a salir del círculo vicioso. Se trata del planteamiento empresa. Lo contaré, dejando la idea ahí sin desarrollar.

Pero lo que me lleva a este post es constatar que, como empresa, su estrategia siempre ha sido finalista (derivada a conseguir sus objetivos), y que, infiriendo los móviles de dicha estrategia, llego a la conclusión segura de que los terroristas desean firmemente que en las próximas elecciones gane el Partido Popular. Lo explicaré también, dejando la pregunta del ¿Por qué? en meras hipótesis.

ETA es una empresa.
ETA funciona a todos los efectos como una compañía, con un producto (el terror), un marketing (la comunicación del terror), una logística (los canales, los zulos), unos gastos (la compra de bombas, la manutención y asilo de los terroristas), unos agentes de venta (los comandos), unos departamentos (operativos, de estructura, políticos -lo que llaman ETA/Batasuna-, de agitación…) y unos "objetivos" de ventas.

El planteamiento empresa debilita a ETA.
Creo sinceramente que este planteamiento -utilizado en la estrategia antiterrorista- podría debilitar a ETA. Me baso en la reacción (empresarial) de ETA en la única ocasión en la que en su producto (el terror) y mercado (España) han tenido competencia externa. En efecto, la tragedia del 11-M en Madrid, y la realidad de un competidor (el terrorismo islámico) operando (vendiendo terror) en si territorio, les debilitó bastante, hasta el punto de que les obligó a una táctica de no matar (estuvieron tres años y medio) y buscar salvar los muebles en su proceso de quiebra (el malogrado proceso de paz).

Quizás, sólo quizás, abrir la mente a este planteamiento sirviera para diseñar una estrategia (obviamente no de competencia, pero quizás de precios, de canales, u orgánica) para acabar con ellos. Eso sí, sin dejar ni por un segundo la firmeza policial y judicial ni la esperanza negociadora con límites, que se han demostrado que (también) la debilitan, aunque no acaben con ella. Dejaré esta idea, que incluso se podría malinterpretar, para meterme con otra, que creo que es más "de andar por casa".

Por qué las empresas consideran tácticamente el color de sus gobiernos.
Los objetivos de las empresas -de todas- deberían ser meramente la creación de valor a sus accionistas, con más o menos matices, como los que abre su responsabilidad social. Como tales, las empresas deberían ser ajenas a los gobiernos, en entornos y situaciones de libre mercado. Pero no lo son.

Dejando aparte casos particulares afectados directamente por las acciones de los gobiernos, que se posicionan por razones obvias a favor o en contra de ellos, el caso es que TODAS, incluso a las que técnicamente les debería importar un pimiento, se posicionan. La razón genética (las empresas las forman personas y las personas se posicionan según sus ideas) es incompleta en este caso (conozco empresas dirigidas por liberales que están encantadas con los socialistas y viceversa).

Mi impresión, dado el hecho por cierto, es que la causa estriba en que las empresas se posicionan por conveniencia. Volveré sobre ello.

Por qué ETA considera tácticamente al Gobierno de España.
Creo que todo el mundo, si lo piensa con lógica, verá la razón de que a ETA le importe quién gobierne, sin entrar en ese quién ni en sus difíciles porqués. Pero sí se puede razonar. Si ETA tiene objetivos, como cualquier empresa, procurará propiciar, como cualquier empresa, las circunstancias del entorno que considere más favorables para sus objetivos.

A ETA no le da igual quién gobierne…
El primer argumento contrario a este es que a ETA le dá igual quién gobierne, y se explicaría fácilmente de la misma manera: le daría igual porque entendiera que no le afecta en sus objetivos. Igual que las otras empresas. Mejor dicho: debería darle igual porque debería no afectarle en sus objetivos (igual que debería darle igual al resto de empresas). Pero la realidad es que no es así, luego considero demostrado, dando por hecho que actúan con estrategia, que los terroristas tienen opinión, y que si la tienen, actúan en consecuencia.

…porque los terroristas sí tienen estrategia.
El segundo argumento que podría contrastarse con éste para derribarlo sería que ETA no tiene estrategia, que mata por matar, y punto. En mi opinión, sin estrategia, hubiera desaparecido, y es gracias a la estrategia, y no a la continuidad en el matar, que puede continuar matando. Creo que a este argumento se le contesta con competidores del producto terror de ETA operando en otros mercados (Alemania, Italia, Francia, etc.), que desaparecieron con relativa facilidad, frente a adversidades y cuerpos policiales menores y menos eficaces que los que ha enfrentado ETA, entre otras cosas por carecer de estrategia. Y si la tienen, y diéramos por hecho que les importa quién gobierne, es consistente que sus acciones procuren condicionarlo. No creo que entre los devotos de las teorías conspirativas demostradas falsas respecto al 11M se me niegue este extremo, que es en el que basan sus hipótesis (curiosamente justo al revés de lo que propugan este post) ahora derribadas.

Por qué ETA quiere que gane el PP.
No tengo ni idea. Pero creo que lo quiere. Me explico. El argumento causal dice que, si desconocemos una causa, la hipótesis cierta es la que sigue la derivada temporal. Entendemos que el hombre, viendo que, tras frontar yesca y pedernal, prendía una cosa roja que calentaba y ahuyentaba a las bestias, infirió que frontando yesca y pedernal de nuevo, prendería, saldría la cosa roja, y ahuyentaría a las bestias. Si se desconoce la causa, la existencia de la acción que tiene como consecuencia lo que vemos, es la causa.

Conoce a tu enemigo.
Con los cuatro presupuestos de los que he partido y explicado (que ETA piensa como empresa, que ETA cuenta con estrategias, y que a ETA le importa quién gobierne en España, ergo configura su estrategia en parte hacia ese condicionante), y no sabiendo qué quieren estos tipos, pero importándome saberlo para conocerles ("Conoce a tu enemigo", dijo Sun Tzu), sólo resta inferir de lo que hacen, lo que quieren. Y lo que hacen apunta, desde 2004, a que buscan la victoria electoral en España del PP.

Las acciones de ETA pensadas para que gane el PP.
Los ejemplos, en la ciencia de la lógica, cuentan sólo como elementos de juicio. Los ejemplos en este caso están a patadas: filtrar al ABC la reunión de Perpignan con Carod Rovira, justo tras la constitución del tripartito y antes de las elecciones generales de 2004, es un ejemplo de a quién quería ETA perjudicar. Si se recuerda, esta información filtrada por ETA fue el eje de la campaña del PP en aquellas generales desde el mismo comienzo de la misma hasta tres días antes. En aquella ocasión empecé a pensar con extrañeza por qué hacían eso, si teóricamente el Partido Popular era, como enemigo de ETA, el más duro aparentemente.

Pero es a raíz de las distintas apariciones de ETA, sus comunicados (especialmente los momentos para emitirlos), sus reacciones, su aparato mediático, su forma de administrar su presencia pública, sus convenientes filtraciones acerca de la urdimbre del proceso, sus zulos misteriosamente aparecidos en medio del bosque y sin protección, sus comparecencias en torno a su rama política (Batasuna, ANV, ASB, etc), el momento elegido para atentar en Barajas, el momento elegido para su interrupción del alto el fuego… cuando la multiplicación de ejemplos, siempre en el mismo sentido, lleva a un único puerto: quieren que gane el PP las generales.

Por qué ETA iba a querer algo así.
Lo anterior lo digo seguro, porque me lleva a ello tanto la inducción de lo que hacen (de todo lo que hacen) como la deducción de su causa. Que lo quieren (que gane el PP), tras este ejercicio lógico, es una seguridad sin cuestión. Dicho con sencillez: Como lo que hacen (el cómo lo hacen, más bien), sigue estrategias, y lo que hacen y dicen beneficia las expectativas electorales del PP, me siento seguro de que no es casual. Pero eso no deja de parecerme surrealista. De ahí que me pregunte el por qué. Sin olvidar que existiría una actitud estratégica más lógica en la hipótesis contraria (es decir: que lo que eligieran hacer fuera orientado a que perdiera el PP), el desechar esa hipótesis al demostrar lo contrario me empuja a preguntarme POR QUÉ QUIEREN QUE GANE EL PP.

He aquí mis hipótesis:
1. Necesitan, por mor de su predicamento social, un enemigo odiado por sus "clientes" potenciales.

Parte de la sociedad vasca que les apoyaba, cree que ya no tienen sentido. Para "recuperar" ese apoyo, piensan estratégicamente en potenciar su "rol" de "víctimas" ante la "agresión fascista", y ese rol lo consideran más defendible si quien gobierna es el PP. No porque consideren menos "fascista" al PSOE (no hay más que ver el último comunicado), sino porque creen que el PSOE "lo oculta" mejor, y "engaña" a "Euskal Herria" con falsos "talantes".

2. "Sacan" más al PP.
Es la opción "fiscalista" y, desde luego, la que sería mejor para todos, ya que demostraría que no han olvidado su intención de retirarse de las armas, sino que piensan volver a intentarlo con el PP en el poder. Su estrategia aquí sería lo que en marketing se llama "back testing": si en el proceso con Aznar sacaron réditos (excarcelaciones, acercamientos, el Presidente llamándoles "Movimiento Vasco de Liberación", el Presidente de Navarra declarando que "Navarra sabrá ser generosa"…) y con Zapatero, sólo más detenciones (ZP ha detenido en tres años más etarras que Aznar en ocho), su estrategia les lleva a pensar que con el PP podrán sacar más, a pesar de las apariencias y declaraciones del PP oponiéndose a que se lograra la paz con los socialistas en el poder.

3. Consideran "quemados" a Zapatero y Rajoy.
Es la opción "posibilista" y también bastante positiva, por las mismas razones. Creen que los actores implicados en este proceso no valen, el uno por haberse quemado al intentarlo, y el otro porque no podría defender intentarlo si llegara (discrepo, por cierto: Rajoy lo intentaría, diciendo con sus corifeos mediáticos, que "las circunstancias son otras", y sus Pelayos, PerryMasons, Sénecas, Caballeros y demás votantes dirían a coro que, ahora sí, "lo mejor es intentarlo" y "lo han intentado todos los Presidentes de la democracia").

Volviendo a ETA, esta hipótesis presume que piensan (no sin razón) que Zapatero estará más tiempo mandando en el PSOE que Rajoy en el PP, luego apoyan al PP pensando en ofrecer una nueva salida a su nuevo equipo directivo cuando éste consiga gobernar (en el "mejor" de los casos, en 2012).

Creo conveniente insistir en que estas tres "hipótesis" no me llevan a que ETA quiere que gane el PP. Me lleva a pensar que ETA quiere que gane el PP las cosas que hace ETA y que permiten pensar en una estrategia que, seguro, da votos al PP. Como creo que no es ni casual ni involuntario, me pregunto por qué será así, y me salen estas tres hipótesis.

Aclararé finalmente que plantearse esto no es frívolo. Si sabemos como piensan, desde una óptica empresarial, podemos anticiparnos en la propuesta antiterrorista del Estado. El PP no debería "aceptar" esta "comunión de intereses", o sería sospechoso de entrar en su "árbol y nueces" particular (utilizo aquí la metáfora no original del libro de dos mujeres límite pretendidamente periodistas, Gurruchaga y San Sebastián, acerca de que compartir fines con ETA es ser como ETA).

Francisco Álvarez Cano.

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